El invierno no es solo una cuestión de frío. En 2026, los desplazamientos invernales combinan bajadas bruscas de temperatura, episodios de lluvia intensa, nieve puntual y niebla persistente, especialmente en desplazamientos interurbanos y zonas de sierra. A esto se suma un parque automovilístico envejecido y una convivencia cada vez mayor entre coches tradicionales, híbridos y eléctricos.
Preparar el coche antes de que lleguen los peores días no es una precaución exagerada: es una forma directa de reducir averías, mejorar la seguridad y evitar quedarse tirado cuando las condiciones son más exigentes.
¿Por qué debes hacer chequeos adicionales en invierno?
Cada invierno, la DGT activa dispositivos especiales por meteorología adversa. En campañas recientes, más del 30 % de las incidencias en carretera durante episodios de frío están relacionadas con fallos mecánicos evitables: baterías descargadas, neumáticos inadecuados o problemas de visibilidad.
Además:
- El frío reduce la capacidad de las baterías.
- La lluvia y la nieve exigen mayor adherencia.
- Los sistemas electrónicos trabajan en condiciones más críticas.
- Aumentan los desplazamientos largos en periodos festivos.
El invierno no perdona descuidos, especialmente en coches con varios años.
Mantenimiento básico para invierno: lo que deberías revisar ya.
Batería y arranques en frío.
El frío es el principal enemigo de la batería, tanto en coches térmicos como en híbridos y eléctricos (a través de la batería auxiliar de 12 V).
Qué revisar:
- Edad de la batería (a partir de 4 años, conviene comprobarla).
- Arranque más lento de lo habitual.
- Avisos eléctricos intermitentes.
En híbridos y eléctricos, una batería auxiliar débil puede impedir el arranque del sistema completo, aunque la batería de tracción esté en buen estado.
Neumáticos, presión y cadenas o all-season
Los neumáticos son el único contacto con el asfalto. En invierno, su papel es aún más crítico.
Puntos importantes:
- Presión correcta (el frío reduce la presión).
- Profundidad mínima recomendable: 3 mm para lluvia y nieve.
- Revisión de desgaste irregular.
En zonas con nevadas ocasionales, los neumáticos all-season homologados (símbolo 3PMSF) son una alternativa real a las cadenas. En carreteras con restricciones, pueden ser obligatorios o suficientes según el nivel activado por Tráfico.
Líquidos y anticongelante
El invierno pone a prueba todos los líquidos del vehículo.
Revisa:
- Refrigerante con protección anticongelante adecuada.
- Líquido limpiaparabrisas específico para bajas temperaturas.
- Nivel y estado del aceite (en coches térmicos e híbridos).
Un refrigerante degradado puede provocar sobrecalentamientos o daños graves, incluso en frío.
Frenos y sistemas electrónicos de ayuda
La adherencia reducida exige que los frenos y los sistemas electrónicos funcionen correctamente.
Comprueba:
- Estado de pastillas y discos.
- Funcionamiento del ABS y control de estabilidad (ESP).
- Ausencia de avisos en el cuadro.
En coches híbridos y eléctricos, la frenada regenerativa reduce desgaste, pero también puede favorecer la corrosión de discos si se usan poco.
Visibilidad: ver y ser visto
La visibilidad es uno de los factores más críticos en invierno.
Revisa:
- Escobillas del limpiaparabrisas (si dejan marcas, cámbialas).
- Funcionamiento del desempañado.
- Todas las luces exteriores.
La niebla y la lluvia intensa multiplican el riesgo si la visibilidad es deficiente.
Consejos para conducir con nieve, hielo y niebla
Cómo actuar con nieve
Cuando hay nieve en la calzada:
- Reduce la velocidad antes de perder adherencia.
- Usa marchas largas y evita aceleraciones bruscas.
- Frenada suave y progresiva, dejando actuar al ABS.
- Mantén una distancia de seguridad muy superior a la habitual.
Si el coche patina, no aceleres: corrige suavemente la trayectoria.
Conducción sobre hielo: máxima suavidad
El hielo es traicionero porque a menudo no se ve.
Recomendaciones:
- Evita maniobras bruscas.
- Usa marchas largas incluso a baja velocidad.
- Aumenta la distancia de seguridad al máximo.
- Si pierdes control, levanta suavemente el pie del acelerador.
En estas condiciones, incluso los sistemas electrónicos tienen límites.
Niebla y lluvia intensa
- Usa luces de cruce y antiniebla solo cuando esté permitido.
- Evita seguir demasiado de cerca a otros vehículos.
- Reduce velocidad aunque “creas” que ves bien.
La fatiga visual aumenta en estas situaciones.
Planes de prevención para invierno.
Cada invierno, las administraciones activan planes específicos para garantizar la movilidad y la seguridad.
Ejemplo:
- Madrid mantiene operativo su Plan de Inclemencias Invernales hasta primavera, con:
- Vigilancia de carreteras.
- Cierres preventivos de puertos.
- Activación de niveles que regulan uso de cadenas o neumáticos de invierno.
Otras comunidades autónomas aplican protocolos similares, especialmente en zonas de montaña.
Consultar el estado de las carreteras antes de viajar es tan importante como revisar el coche.

Preparar el coche es preparar el viaje
En invierno, no se trata de conducir más despacio por miedo, sino de conducir con el coche preparado y con criterio. Un mantenimiento básico a tiempo reduce averías, mejora la seguridad y permite afrontar desplazamientos con mayor tranquilidad.
En 2026, con coches cada vez más tecnológicos y condiciones meteorológicas más imprevisibles, la prevención sigue siendo la mejor aliada.


