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ITV España

Por qué suspende la ITV tu coche (y cómo evitarlo con revisiones de menos de 50€)

En 2025, el 19% de los vehículos que acudieron a pasar la ITV en España fue rechazado en el primer intento. La buena noticia es que una gran parte de los defectos graves o muy graves se concentra en cuatro áreas que puedes revisar antes de pedir cita: alumbrado, emisiones, ruedas y suspensión, y frenos.

No todos los problemas se solucionan por menos de 50 euros. Una bombilla fundida puede ser una reparación mínima, pero un catalizador deteriorado, unos neumáticos dañados o una avería en el sistema de frenos pueden exigir un presupuesto mucho mayor. Aun así, una revisión preventiva básica ayuda a detectar fallos sencillos antes de llegar a la estación.

Guia de revisión ITV

1. Alumbrado y señalización: el defecto más frecuente.

El alumbrado y la señalización concentraron el 23% de los defectos graves o muy graves detectados en las ITV de 2025. Es el apartado con más incidencias y suele incluir bombillas fundidas, pilotos de freno que no funcionan, intermitentes defectuosos, luces de matrícula apagadas o faros mal regulados.

La comprobación previa es sencilla. Con el coche parado, revisa luces de posición, cruce, carretera, matrícula, marcha atrás, intermitentes, antiniebla y freno. Para este último caso, pide ayuda a otra persona o utiliza el reflejo de una pared, un escaparate o la puerta de un garaje.

Una bombilla puede ser económica, pero no todos los coches permiten cambiarla fácilmente ni todos usan el mismo sistema de iluminación. Si el faro apunta demasiado alto, demasiado bajo o de forma desigual, pide una regulación en taller antes de acudir a la ITV.

2. Emisiones contaminantes: la segunda causa de rechazo.

Las emisiones contaminantes representaron el 22% de los defectos graves o muy graves detectados en las ITV de 2025. Son la segunda causa de rechazo, por detrás del alumbrado.

Un resultado desfavorable puede estar relacionado con problemas de combustión, inyección, bujías, bobinas, sonda lambda, EGR, filtro de partículas, catalizador, admisión o sensores. No todos los coches fallan por el mismo motivo, y un aditivo no sustituye un diagnóstico cuando existe una avería real.

Si el coche realiza sobre todo trayectos cortos, es recomendable llegar a la ITV con el motor a temperatura de funcionamiento. Un recorrido previo por carretera puede ayudar a que el aceite, el catalizador y otros sistemas alcancen su régimen normal, pero no elimina por sí solo un exceso de emisiones ni repara un componente defectuoso.

Antes de pedir cita, presta atención a señales como el testigo de motor encendido, humo persistente, tirones, olor anómalo, consumo elevado o pérdida de potencia. Si aparecen, conviene hacer una diagnosis antes de la inspección. En vehículos matriculados a partir de 2008, que el testigo de avería de motor permanezca encendido tras el arranque se considera defecto grave.

3. Neumáticos, ruedas, ejes y suspensión

Los defectos relacionados con ejes, ruedas, neumáticos y suspensión representaron el 20% de los problemas graves o muy graves detectados en 2025.

La profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 milímetros. También pueden causar una ITV desfavorable los neumáticos con lonas visibles, cortes profundos, abultamientos, deformaciones, daños estructurales o un desgaste anómalo que comprometa la seguridad.

La moneda de un euro puede servir como orientación rápida, pero no confirma que el neumático cumpla el límite legal. Si el borde plateado queda completamente cubierto, el dibujo suele superar aproximadamente los 3 mm. Para una comprobación más fiable, revisa los testigos de desgaste incorporados en los canales de la banda de rodadura o utiliza un medidor de profundidad.

También conviene mirar la presión, el estado de los flancos y la fecha de fabricación. Si observas desgaste desigual, no te limites a cambiar el neumático: puede ser necesario revisar alineación, equilibrado, dirección, amortiguadores, muelles, rótulas o silentblocks.

4. Frenos: un sistema que no admite improvisaciones.

Los fallos de frenos representaron el 11,4% de los defectos graves o muy graves en la ITV de 2025. Durante la inspección, se mide la eficacia y el equilibrio de frenada entre las ruedas de cada eje.

Una diferencia excesiva entre ambos lados puede deberse a pastillas o discos desgastados, pinzas agarrotadas, latiguillos, líquido de frenos degradado, un freno de estacionamiento mal ajustado o incluso problemas en el neumático y la suspensión. Por eso, un simple vistazo a las pastillas no siempre basta para descartar un defecto.

Antes de acudir a la ITV, presta atención a ruidos metálicos, vibraciones al frenar, un coche que se desvía al detenerse, un pedal excesivamente esponjoso o duro, o una mayor distancia de frenado. Si detectas cualquiera de estas señales, no esperes a la inspección: solicita una revisión del sistema de frenos.

Si suspendes la ITV: plazo y circulación.

Si el resultado es desfavorable, debes reparar los defectos y volver a la estación para una segunda inspección. El Reglamento General de Vehículos establece que la estación concederá un plazo inferior a dos meses, según la gravedad y naturaleza de las deficiencias detectadas.boe+1

Durante ese periodo, el vehículo no puede circular libremente. Solo puede desplazarse al taller, a la estación ITV para regularizar su situación o realizar el trayecto imprescindible para ello. Circular con la ITV caducada, desfavorable o negativa puede sancionarse con 200 euros y no implica pérdida de puntos.dgt+1

Si la ITV es negativa, el vehículo no puede circular por sus propios medios y debe trasladarse mediante grúa hasta el lugar de reparación.

La segunda inspección puede ser gratuita, reducida o tener un coste determinado, según la política de la estación y la comunidad autónoma. Consulta este punto antes de pedir cita.

Qué cambió en 2026.

La versión 7.9 del Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV es aplicable desde el 1 de enero de 2026. El documento actualiza criterios y procedimientos técnicos para la revisión de distintos elementos del vehículo, entre ellos alumbrado, señalización, emisiones, neumáticos, frenos, sistemas ADAS y otros componentes de seguridad.

No conviene interpretar el cambio como una ITV “más dura” para todos los coches, sino como una actualización técnica que las estaciones deben aplicar conforme a la normativa vigente.

La revisión que merece la pena.

Antes de acudir a la ITV, reserva unos minutos para revisar luces, neumáticos, testigos del cuadro, niveles, limpiaparabrisas y el funcionamiento de los frenos. Son comprobaciones simples que pueden evitar una segunda visita por una bombilla fundida, una escobilla rota o una luz de freno que no funciona.

Pero no intentes “preparar” un coche con averías reales mediante aditivos, borrado de códigos OBD o soluciones temporales. Si hay humo, pérdida de potencia, testigos encendidos, frenos anómalos o neumáticos dañados, lo seguro y rentable es reparar la causa antes de la inspección.

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